PAlabrasLluviosasEScribenTriste INcertidumbreActual: Palestine Cinema Days y una lista de listas

Por: Valentina Giraldo Sánchez

PArto
PAsado
PArtener
PAlabra
LESionada
LEcción
TIempo
TIniebla
TItila
TIzón
NAdie
NAcimiento
NAranja

(el diccionario que usé para mirar palabras es un diccionario francés,  al inicio aparecen las banderas del mundo y no aparece la bandera de Palestina) 

Hace un tiempo hablaba con unas amigas de lo que podría llegar a significar sentir que a una algo se le encaja en el cuerpo, como un dolor que fuerza al pensamiento, casi como una extremidad nueva. Algo así como una tercera pierna que nace de tener algo atorado entre dos músculos o entre dos huesos. En el cuerpo se atoran muchas cosas. Se atoran raíces, imágenes. Por estos días, pensaba en escribir sobre la imagen compartida por muchas salas de cine en el mundo, y sobre esa imagen atorada en el cuerpo. Palestine Cinema Days es un evento sobre cine Palestino que empezò a hacerse en 2014 y que este año, por la guerra, no se pudo realizar en el territorio del cual nace. Exploro el mapa1, y son aproximadamente 143 salas de cine del mundo que proyectaron las películas que le dan forma a esta edición del Palestine Cinema Days. Pienso en la solidaridad plural de juntarnos en una sala a ver la imágen, en las fronteras que en vez de ser límites se vuelven puntos de encuentro, en estas películas que como vientos, se incorporan al cuerpo y se vuelven piernas, brazos, manitas:

¿una imagen que ilumina mi cuerpo fotosensible
y se vuelve la semilla de un árbol de olivo?

cuyasramascrecenseextiendenatraviesan

No sé, y a lo mejor sea ingenuo

A veces pienso que fuerzo la idea de que el cine es una fábrica de mundos posibles, y que en este sentido es muy importante y también muy peligroso. Estuve un largo rato, unos largos días, tratando de pensar en escribir algo al respecto, pues la lengua apunta a oriente próximo, y esa tercera pierna que ha nacido me recuerda esos “puentes clandestinos subterráneos”. Y a lo mejor esa pierna siempre ha estado y si la pienso en estos días es porque la falta de equilibrio me ha recordado que a una a veces se le olvida caminar. A una a veces se le olvida caminar, porque entre todas las cosas que pasan, pasa también que “nuestra libertad está incompleta”.

Quiero escribir sobre el Palestine Cinema Days, sobre las luces que posibilitan caminos, sobre la resistencia de los pueblos y sus territorios ocupados, sobre las estrategias de un sistema global que reanima y reactualiza la violencia colonial, sobre el militarismo como una empresa transnacional, sobre las infancias, sobre cómo duerme mi perra Lola estos dìas. Pero no he podido. Seguramente por torpeza, ignorancia y confusión. 

Pensé de pronto en la posibilidad de abrir la palabra “Palestina” y tratar de encontrar rutas de lo que en su interior, anima a la vida. Entre tanto y tan poco, solo pude hacer listas de notas. Pensaba que de pronto cada espacio que existe entre un punto y el otro, es como respirar. Y es que cada que trato de hablar al respecto, la palabra se corta para que surja el respiro.

Nada que hacerle, de pronto con la tercera pierna venga también un tercer pulmón.

UNA LISTA: PArpadeoLumínicoESpectralTInieblaNAvegante

  1. Hace unos días, leí en un libro sobre Haití que durante el tráfico transatlántico de esclavos, eran tantas veces vendidas las personas, quienes provenían a su vez de tantos lugares, que era muy difícil saber cuál había sido su ruta o de qué lugar venían. Una manera de aproximar la información era a través de las estrellas: cuáles constelaciones habían visto, durante cuánto tiempo, cuáles eran las estrellas de referencia del pedazo de cielo que veían del lugar en el cual habían estado viviendo. Las luces, eran como las coordenadas celestes, que más o menos podían dar cuenta de donde se había estado parado.
  2. Yo pienso en el cine, en los programas de cine, y pienso en constelaciones. En relaciones trazadas entre puntos de luz. En curandería de posibles futuros, que emergen cuando relacionamos una película con otra.
  3. Más de 140 espacios dispuestos a mostrar las películas del Palestine Cinema Days, algo así como las coordenadas celestes que dan cuenta del lugar en el que estamos de pie, y de esos puntos que nos conectan. Algo así como un internacionalismo cósmico y celeste: que es delirante y que también es tierno (pienso en Birri).
  4. Una anotación de algo que escuché al salir de una función: “Cine experimental como un cine que nos permite experimentar otros modos de vida posible”.
  5. Palestine Cinema Days: Apuestas vinculares en torno a la luz.

DOS LISTAS: PArtoLameESpecieTIernoNocturnoAnimal

  1. Hace unas semanas mi mamá empezó a tejer una bufanda con los colores de la bandera de Palestina. Blanca, negra. Roja, verde. Me contó que un día encontró en su cuarto la mitad del tejido deshecho y que los hilos dibujaban un camino hasta la sala de la casa. Sobre el sofá estaba Lola, nuestra perra, durmiendo, toda enredada.
  2. Veo a mi perra dormir y pienso: de los animales se aprende a crear nuevas familiaridades con la vida. Leía en Forensic Architecture acerca del herbicidio en gaza. No puedo no pensar en el poder colonial como un arma que fractura nuestros modos plurales de relacionamiento, nuestras otras familiaridades con la vida que tienen que ver con el cuidado de la tierra, con cosechar lo que se come.
  3. La naturaleza como despensa para la violencia: dentro de las estrategias de guerra hacer invivible al territorio tiene que ver con agredirlo directamente. Se trata también de un ecocidio: leo en Forensic “Nuestro análisis de varios videos de primera mano, recogidos sobre el terreno, revela que la fumigación aérea por parte de los aductos comerciales que vuelan en el lado israelí de la frontera moviliza el viento para llevar los productos químicos a la Franja de Gaza, a concentraciones dañinas (…) Esta práctica arma la fumigación herbicida como un acto beligerante, diseñado para permitir operaciones de seguridad óptimas y continuas”.
  4. Hablan de “el metro de Gaza” de muchos kilómetros subterráneos que sirven como túneles a través de los cuales opera Hamas. Hablan de que como están por todas partes, casi que debajo de cualquier lugar hay un conducto. Y entonces las bombas. Yo trato de ubicar mi cuerpo de mujer en la frontera: las noticias, las imágenes, los textos y, por el otro lado, la distancia. Siento que no sé nada. Geografías muertas, envenenamientos de ríos, maquinaria colonial de la guerra, capitalización de las ficciones del poder, la guerra como actualización de la colonialidad. Un territorio dividido en compartimentos siendo bombardeado, y bombardeado, y bombardeado, y bombardeado, y bombardeado, y bombardeado. Y ahora resulta que las bombas siguen, porque como es una guerra under-ground, hay que llegar hasta ahí.
  5. Pienso en los estratos de la guerra: los territorios colonizados y las lógicas de explotación que allí (aquí) operan podrían interpretarse como agentes en la construcción histórica de ese mismo territorio colonialpotenciaocupante. Es decir, de los territorios concesionados a grandes empresas se extraen materias primas que, eventualmente, terminan siendo utilizadas en las pistolas pum pum pum. Las bombas pam pam pam. Y entonces en medio de guerras under-ground, quizá pueda ser importante pensarnos alternativas que también tienen que ver con lo que pasa debajo de la tierra: la extracción, la explotación, la comercialización de nuestros territorios.
  6. El poder colonial hace nuestros territorios invivibles y ¿entonces que? Cruzar la frontera para llegar a ¿Inglaterra? ¿Francia? ¿Alemania? ¿España? Se supone que las tres economías que más dinero dan son la guerra, el tráfico de personas y el tráfico de drogas.

TRES LISTAS: PAlabraLESionadaTieneINsurrectoAliento

  1. Hace unos días, gracias a la labor de Mathilde Rouxel, se pusieron de libre acceso algunas de las películas que Jocelyne Saab hizo entre 1974 y 1982. Contra la violencia y el capital: una mujer con una cámara filmando la resistencia Palestina. “Ver una película por necesidad y por urgencia”. 
  2. Para un tiempo marcado por las políticas de muerte: películas que tienen aún muchos dientes para morder, muchas manos para sostener, muchas bocas para cantar.
  3. “Las mujeres Palestinas” (1974): me quedo detenida viendo la secuencia de ellas reptando en el suelo. Pegando bien el cuerpo a la tierra. Las veo y pienso en la lucha como la extensión orgánica de una tierra que también se sueña libre. Y de repente en el cuerpo se ha encajado una imagen.
  4. El cuerpo (como planta fotosensible) mantiene la manifestación espectral del cine. Veo la imagen y veo la imagen y veo la imagen y veo la imagen. Y cuando una estudia cine muchas cosas se atraviesan entre la mirada y lo mirado: categorías analíticas, decisiones estéticas, discurso y poder. Y yo sigo mirando y sigo mirando y sigo sintiendo la imagen encajando en algún lugar de mi cuerpo: entre la dorsal y la lumbar. O depronto más abajo, en un pie. O depronto más arriba, entre la nariz y la boca.
  5. Ver la imagen y no evitar pensar en cómo una se ubica en sus contornos.
  6. Entre las décadas de 1960 y 1980 la industria de defensa Israeli tuvo un papel crucial en la importación de material de guerra en latinoamérica: Pinochet, Garcia Meza, Rios Montt, Videla2.
  7. “Según datos del Centro de Educación Militar y de la Industria Militar Colombiana (Indumil), el Ejército, la Policía y el CTI de la Fiscalía usan varias armas producidas por la Industria de Armas de Israel (IWI, por sus siglas en inglés), entre las que se destacan la pistola semiautomática Jericho, el rifle X95 y los fusiles Galil” (…) “En algunos de sus vehículos y helicópteros, el Ejército también utiliza los misiles antitanque Nimrod y Spike. Este año, la institución también pactó la compra de varias unidades del sistema de cañón autopropulsado Atmos. También tiene vehículos militares de artillería como el M-462 y las baterías antiaéreas Eagle Eye. La Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) también tiene en su inventario varios fusiles israelíes. Sin embargo, lo que más se destaca es la flota de 24 aviones de combate Kfir que Colombia adquirió en los 90. Se trata de una aeronave que ya no se usa en Israel ni Estados Unidos, por lo que el Gobierno planea el proceso para adquirir una nueva flota”.3
  8. En Colombia, la importación de material de guerra proviene también (y en un porcentaje importante) de Europa y Estados Unidos.
  9. En 2021 en Amnistía Internacional: “Los acontecimientos que están sucediendo en las últimas semanas en lugares tan alejados y dispares como Israel, Territorios Palestinos Ocupados (TPO) o Colombia tienen, al menos, dos cosas en común: por un lado demuestran un uso desproporcionado de la fuerza contra personas civiles, contraviniendo las normas internacionales de derechos humanos y, por otro, nos ponen sobreaviso, una vez más, de lo que las organizaciones como Amnistía Internacional venimos advirtiendo desde hace años al gobierno español, cuando decidió la exportación a ambos países de armas, y es que estas pueden estar siendo utilizadas en este instante para cometer atrocidades.” 
  10. Las potencias coloniales y las formas de gobierno de ultraderecha representan un sector estratégico fundamental en la guerra: son los principales exportadores de equipamiento militar en el mundo y los principales promotores de una economía de mercado que desangra la tierra. Vuelvo a Saab, a sus películas, a tratar de pensar ese sentimiento de habitar los contornos de un fotograma: la lucha contra la ocupación colonial como una lucha de los pueblos oprimidos. Releo esto y pienso en muchas cosas: tenemos que ser muy estratégicas y pensar colocando a la vida y al cuidado en el centro. Pero qué difícil es pensar la guerra. Y qué fácil es sentirse tonta.

CUATRO LISTAS: PArienteLEjanoSedimentoTerrenalINcrustadoAquí

Encuentro un cuaderno de la universidad, con algunas notas a propósito de “Los condenados de la tierra” de Frantz Fanon:

  • Las potencias coloniales establecen y mantienen su poder a través de la fuerza bruta y la coerción.
  • La violencia no solo como un modo de resistir al opresor, sino también como una forma de reconstruir y reclamar la humanidad usurpada.
  • El “problema nacional” no solo como una cuestión de autodeterminación política y territorial, sino también como una lucha por la autoafirmación y la dignidad.
  • La no-violencia presupone un reconocimiento mutuo de humanidad. Algo que falta en la relación entre el colonizador y el colonizado.
  • Las trampas de la cooptación de la lucha armada por intereses neocoloniales o elites locales que buscan consolidar su propio poder.
  • “Para el pueblo colonizado, el valor más esencial, por ser el más concreto, es primordialmente la tierra: la tierra que debe asegurar el pan y, por supuesto, la dignidad”.
  • ¿Qué nos obliga a las perseguidas soñar con ser perseguidoras?
  • ¿Cómo sanar la violencia que ha presidido y precedido la construcción del mundo colonial?

Nunca terminé el libro y he tratado de volver a este varias veces, me parece tan deslumbrante, y por lo mismo, me entristece mucho. A lo mejor no lo entiendo. Releer esto fue casi como quedar aún más en astillas. Pensar la guerra es tan difícil.

  1. En la guerra subyace un proyecto de mercado, Netanyahu habla de otra Ruta de la Seda que promete conectar India, Oriente Medio y Europa.
  2. Miles de personas asesinadas y de repente un corredor económico. Praxis violenta totalizadora. 
  3. Pienso de nuevo en la guerra como continuación de la colonialidad: asesinatos sistemáticamente legalizados bajo el argumento de “la seguridad del estado”. Y qué hace la seguridad del estado sino es mantener la propiedad privada. Entre el poder y el territorio colonizado: una base militar, un intermediario que no hace más velado el dominio.

CINCO LISTAS: jaroLibreEStaTItilandoNuevosAmaneceres

  1. Y ahora, ¿cómo reintroducir la vida al mundo?
  2. No considero secundario ni incidental que de las muertes registradas hasta el momento en Gaza tengan un número tan alto de niñxs. Pienso en la guerra y en el militarismo como cooptadores de los mundos que puedan estar por venir.
  3. ¿Por qué pareciera más sencillo imaginar el fin del mundo que el fin del colonialismo? Quiero forzar las palabras y orientarlas a pensar en la ternura asi que busco las definiciones de la palabra “vida”: 
    -“Propiedad o cualidad esencial de los animales y las plantas, por la cual evolucionan, se adaptan al medio, se desarrollan y se reproducen”.
    – “Existencia de los seres que tienen esa propiedad”.
    Ninguna sirve. La propiedad de la vida poco importa en la guerra, salvo para el poder que estratégicamente decide la vida que vive, la vida que muere.
  4. “Conjurar los miedos más fuertes y desmontar los mecanismos de dominación”, lo escuché en una charla que dio Sylvain George en la Muestra Internacional Documental de Bogotá.
  5. Los niños del hospital Al-Shifa en Gaza organizan su propia conferencia de prensa. Lxs escucho y pienso: hay que realizar al mundo en los encuentros entre lo presente y lo posible que las palabras de lxs niños enseñan. 
  6. Pienso en la sala de cine: laboratorio dialógico de lo que pueda estar por venir. Pienso en las imágenes de las películas proyectadas sobre el Palestine Cinema Days: encontrar la historia fijada en la tierra, un árbol de olivo, una kufiya.
  7. El niño resiste a la barbarie, pues no está marcado por la rutina que es enemiga de la utopía (esa rutina de la permanente violencia que crea costumbre y cosecha derrota). Los niños no crean la vida en lo útil: trabajando con niñxs se aprende a oponerse al camino. Es encarnar la vida en la concentración de lo cotidiano imbricado con el sueño: una cobija puede ser una serpiente. Una silla es una nave espacial. Y como  “el niño ve todo con ojos nuevos”, seguramente las infancias sí sepan imaginar el fin del colonialismo en vez del fin del mundo. La experiencia infantil del mundo es una crítica radical al colonialismo.
  8. Hay pensamientos intrusos de desasosiego e impotencia y yo quisiera solo dirigirle una palabra infantil: es decir ingenua, es decir no-útil, es decir utópica.
  9. “El porvenir utópico se encuentra en los sueños de los niños”, también de la charla que dio Sylvain George.

Quiero cerrar pensando en una utopía en acto: una sala de cine llena de niñxs. Yo pienso, si a este niño mundo algo le queda final, que ojalá quede en niñas manos. Pienso también -y me gusta hacerlo seguido- que el sistema amanecerá caído, 

sabor a tierra
sabor a abrazo
sabor a vida

  1. https://www.google.com/maps/d/u/0/viewer?ll=9.54398584405597%2C-49.02837321905659&z=4&mid=1Ewa2KLRRFulBHk-QRH_0zqsDyJ-a_yQ ↩︎
  2. https://www.youtube.com/watch?v=_ZZp5bABVFE ↩︎
  3. https://www.elespectador.com/politica/aviones-kfir-fusiles-galil-y-otros-elementos-que-colombia-le-ha-comprado-a-israel-exportaciones-de-seguridad/ ↩︎

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